Ver y dejarse ver. Simple y vital. Esta es la función principal que el sistema de iluminación cumple en la operación del vehículo.
En las noches y en los momentos de difícil visibilidad, por supuesto. Pero también en los días más brillantes y soleados permite anticipar a otros vehículos y actores en la vía la maniobra que el conductor y su vehículo harán pocos segundos después.
Sin embargo, en algunas ocasiones cuando usted transita por la calle o carretera, se encuentra en sentido contrario con otro vehículo que viene rodando con sus luces altas, se deslumbra, le hace señales con las luces de su carro, para que ponga la luz media y quitarse de encima esa molesta sensación de quedar momentáneamente "ciego" por el destello de luz del otro carro. Pero, ese vehículo no tiene puestas las altas, son sus luces de tránsito normal.
En las noches y en los momentos de difícil visibilidad, por supuesto. Pero también en los días más brillantes y soleados permite anticipar a otros vehículos y actores en la vía la maniobra que el conductor y su vehículo harán pocos segundos después.
Sin embargo, en algunas ocasiones cuando usted transita por la calle o carretera, se encuentra en sentido contrario con otro vehículo que viene rodando con sus luces altas, se deslumbra, le hace señales con las luces de su carro, para que ponga la luz media y quitarse de encima esa molesta sensación de quedar momentáneamente "ciego" por el destello de luz del otro carro. Pero, ese vehículo no tiene puestas las altas, son sus luces de tránsito normal.
¿Malas o buenas?
¿Qué pasa? Se trata de luces HID el más reciente desarrollo en el sistema de iluminación del vehículo, pero que no está exento de polémica.
Es un sistema de iluminación que produce tres veces más luz que los sistemas halógenos que hoy se utilizan en la mayoría de los vehículos.
Y es polémico, porque pese a que tiene muchas bondades, también registra algunos problemas que han llevado a que su utilización sea muy regulada, cuando no restringida.










